Hola cariño,
Es nuestro cuarto encuentro.
No puedo decir que me gusta saber de ti,
De hecho no es así.
Intentas arrebatarme lo mejor de mi vida,
quitármelo todo, rodearme de extraños
en otro lugar del país entre paredes blancas
fuera es todo verde y bonito,
pero tú me encierras dentro
para que solo mire el mundo
sin poder probar su magia y respirar su olor maravilloso.
De nuevo nos encontramos.
Otra vez me haces sufrir,
me haces llorar, enfadarme de porqué has venido,
me haces querer que no existieras,
que todo fuera un sueño,
una pesadilla de la que despertaré
y seré feliz de nuevo
como un escarabajo encerrado en un bote de cristal.
Cada vez que vienes me haces llorar,
y lo sabes, pero sigues viniendo.
Cada dos años más o menos nos visitas
y no, no quiero esto para mí,
no lo quiero para nosotros,
pero tú insistes y entonces empiezo a gritar.
Mis gritos los oye el viento
que se vuelve huracanado a nuestro alrededor.
El viento se lo lleva todo,
pero tú sigues aquí, no te arranca nada de mi lado.
Mis lágrimas se convierten en lluvia torrencial,
arrastran tierras y derriban edificios,
pero a ti no te pueden llevar.
Mi corazón encogido grita y patalea
como un niño pequeño al que le quieren quitar su peluche favorito,
pero tú ni te inmutas y sigues con lo tuyo,
cada día de nuestras vidas
amenazas y aunque consiga echarte por un tiempo,
vuelves al cabo de dos años de nuevo
en otro lugar, más profundo.
Y vuelves a sembrar el miedo en nosotros,
vuelves a dar la vuelta a nuestros mundos,
a hacernos vulnerables, a que nos demos cuenta
que es el aquí y ahora lo que importa,
porque dentro de dos años puede que no exista.
Y entonces no volverás, no volverás nunca más…
¡Ay vuelve, por favor, dentro de dos años de nuevo!
Y dentro de cuatro, y de seis, y de todos los años
de aquí al infinito.
Te prometo que ya no me enfadaré,
te prometo que te querré como le quiero a él,
muy adentro, donde ahora mismo solo hay mares de lágrimas.
Vuelve y devuélvemelo cada vez…
Esta es la traducción de mi poema original en inglés que publiqué en Human Parts (aquí el original) el 12 de marzo.
El poema lo escribí antes de irnos a Oviedo para una operación “sencilla” que le iban a hacer a mi marido. Llevaba ya unos meses con un presentimiento que me enfermaba. Y ahora releyendo me doy cuenta de ello.
Pensaban que había desarrollado un tumor nuevo en el sitio en el que tuvo el primer cancer en 2016. Por ello lo del cuarto encuentro en el poema… finalmente descubrimos que no era cáncer, pero las cosas se torsieron tanto a los dos días de la operación que en una semana falleció.
Espero tener las fuerzas de contar lo que ocurrió aquella larga Semana Santa en el hospital. Quizás podría ayudar a alguien o al menos a mí a superar una pequeñísima parte de todo esto. Por ahora, el dolor es simplemente imposible de aguantar hasta en los dedos al escribir.
¡Gracias por leerme! 💙